Associació d'Amics de les Orquídies de Burjassot
Asociación de Amigos de las Orquídeas de Burjassot

El cultivo de Zygopetalum

Zygopetalum es un pequeño género de orquídeas que sólo contiene 17 especies reconocidas. No obstante, existe un abundante número de híbridos. Proceden principalmente de los bosques húmedos de Brasil, pero también de áreas vecinas de Perú y Argentina, donde crecen a altitudes bajas o medias en zonas sombreadas. La mayoría son epífitas, aunque algunas son terrestres.

Su forma de crecimiento es robusta. Presentan pseudobulbos ovoides o cónicos caducifolios. Las hojas surgen en su ápice y son lustrosas, oblongas o elíptico-lanceoladas, plegadas y pueden llegar a superar el medio metro de altura. Las inflorescencias, que se desarrollan desde la base de los pseudobulbos, crecen, en general, incluso más que las hojas. Son racimosas y erectas y producen hermosas flores de aspecto ceroso, muy fragantes y de larga duración, que son usualmente de color verde, con rayas o motas marrones y un amplio labelo aterciopelado blanco manchado de púrpura, índigo, granate o fucsia.

Las zygopetalum son orquídeas que requieren de cuidados bastante particulares, pero si ya se tiene un poco de experiencia en el cultivo de orquídeas, pueden ser una opción muy recomendable. De hecho, son cada vez más populares. No necesitan de período de descanso y se desarrollan bien en un lugar que imite las condiciones naturales de su hábitat nativo, esto es, relativamente fresco y con un buen nivel de luz solar indirecta.

Entre sus híbridos intergenéricos más conocidos puede citarse Zygoneria, resultado del cruce de especies de Zygopetalum y Neogardneria.

Temperatura

Estas plantas precisan de ambientes frescos/templados. Las temperaturas diurnas ideales se sitúan entre 16 y 27°C y las nocturnas entre 10 y 16°C. Pueden sobrevivir a temperaturas puntuales de hasta 3°C (si la humedad es baja) y también pueden tolerar cortos periodos de valores superiores a los 27°C (hasta los 42°C), pero en este caso necesitarán de un riego más frecuente que garantice que no se seca el sustrato por completo. De hecho, no se recomienda cultivarlas al aire libre si se vive en una zona que experimenta temperaturas cálidas durante la noche.

Por otra parte, la exposición prolongada a temperaturas cálidas o frías (más allá de los valores ideales) puede causar enfermedades y daños en los botones florales.

Luz

Las zygopetalum necesitan una intensidad de luz brillante, pero indirecta, para prosperar correctamente, lo que se traduce en valores de entre 30.000 y 55.000 lux (aproximadamente un 70-50% de sombra). Si la orquídea recibe una cantidad óptima de luz, las hojas tendrán un color verde amarillento. Si la luz es escasa, las hojas adquirirán un color verde muy oscuro y ello puede conllevar que la planta no florezca.

El lugar idóneo para cultivar una zygopetalum en casa es tras una cortina frente a una ventana orientada al este o, mejor aún, al sur. En invierno, se puede dejar que el sol de primeras horas de la mañana o del final de la tarde incida directamente sobre la planta durante algunos días.

Riego

Zygopetalum maxillare. Foto de Eric Hunt, tomada de: http://www.orchidspecies.com/zygmaxillare.htm.

Es muy importante no dejar que el sustrato de la planta se seque completamente entre riegos. Mientras la orquídea está en crecimiento activo, durante los meses más cálidos, hay que suministrarle agua con más frecuencia, reduciendo los riegos en los meses más fríos.

Si la planta está montada, habrá que aportarle agua diariamente en verano, preferiblemente por la mañana, para que al anochecer sus raíces estén ya relativamente secas. Si está situada en maceta o en cesta, puede que baste con regar una vez a la semana. Lo fundamental en este caso es que el sustrato debe drenar muy bien, ya que el estancamiento de agua en el medio de cultivo puede conducir rápidamente a la desintegración de las raíces y las partes inferiores de los pseudobulbos.

Puedes encontrar más información sobre el riego de las orquídeas aquí.

Zygopetalum x Jumpin Jack. Foto tomada de: http://jhorthos.blogspot.com/2017/06/zygopetalum-jumpin-jack.html.

Humedad

Estas plantas requieren niveles de humedad ambiental superiores al 40%. Además, cuanto más alta sea la temperatura, mayor tendrá que ser la humedad relativa.

Para aumentar el nivel de humedad en el entorno de cultivo de la orquídea, se puede colocar un humidificador cerca o situar la maceta sobre guijarros parcialmente sumergidos en una bandeja con agua, aunque procurando siempre que las raíces no entren en contacto directo con ésta.

Por otra parte, si la humedad ambiental es muy elevada, superior al 65%, es importante ventilar regularmente el área donde se cultivan las plantas, ya que el aire húmedo y viciado es un medio ideal para la proliferación de diversas enfermedades fúngicas y bacterianas. La aparición de manchas negras en las hojas de las zygopetalum suele ser una indicación de que se precisa aumentar la circulación del aire. Una forma fácil de conseguirlo es ubicar un ventilador oscilante cerca de la planta.

Abonado

Estas orquídeas deben fertilizarse cada 2 semanas, a dosis reducidas (la mitad o, incluso, la cuarta parte de lo indicado por el fabricante del abono), cuando están en crecimiento activo. Cuando no es así, es suficiente con fertilizar una vez al mes.

Como abono, lo mejor es emplear uno equilibrado (N-P-K = 20-20-20, por ejemplo), pero también se pueden alternar las aplicaciones de un fertilizante con alto contenido en nitrógeno con otro de mayor concentración de fósforo.

Para evitar quemar las raíces, es aconsejable añadir la solución con el abono a las zygopetalum tras regarlas, es decir, con el sustrato húmedo. Si las puntas de las hojas comienzan a tornarse negras, esto indica normalmente que se están empezando a acumular sales en demasía. Conviene entonces lavar bien el medio de cultivo sólo con agua. Asimismo, puede realizarse este procedimiento de manera regular y preventiva (por ejemplo, una vez al mes) para eliminar de este modo cualquier exceso de fertilizante antes de que dañe las raíces o las hojas de la planta.

Otra opción consiste en turnar las aplicaciones de abono en las raíces con pulverizaciones foliares de fertilizante, igualmente, muy diluido.

Trasplante

Los trasplantes deben hacerse sólo cuando son realmente necesarios, por ejemplo, cuando el sustrato deja de drenar bien y se encharca demasiado o si la orquídea comienza a desbordar la maceta.

Las zygopetalum se sitúan a menudo en macetas de plástico o de barro con un tamaño tal que puedan acomodar bien su sistema radicular y quede un pequeño margen de espacio libre a su alrededor. Como sustrato puede emplearse una mezcla de cortezas de pino de talla mediana y perlita, con o sin chips de coco, o bien, cortezas de pino con turba, arlita y musgo Sphagnum.

También se pueden montar, pero tal forma de cultivo no es habitualmente la más exitosa en el hogar, ya que en primavera y verano las raíces (incluso bajo una gruesa capa de musgo) se pueden llegar a secar en unas pocas horas, lo que obliga a regarlas prácticamente sin descanso. En efecto, la exposición prolongada de las zygopetalum a la falta de agua en un ambiente cálido es perjudicial no sólo para la salud de las raíces, sino también para el estado de las hojas: las puntas se secan y aparecen manchas y puntos necróticos. En un clima cálido y soleado, la orquídea debe estar siempre bien regada, ya que su metabolismo se acelera y requiere agua en todo momento. Si no la consigue del entorno, la tomará de las reservas de su pseudobulbos más maduros, que, lógicamente, comenzarán a arrugarse.

Antes de plantar o montar las zygopetalum, es aconsejable cortarles las raíces dañadas o en descomposición. Por otra parte, aunque las raíces son gruesas, no hay que fiarse, pues son bastante frágiles, por lo que se debe proceder con cuidado.

Si la orquídea es ya muy grande, se puede aprovechar el momento del trasplante para dividirla, pero se recomienda dejar al menos 3 pseudobulbos adultos en cada parte.

Puedes encontrar más información sobre el trasplante de las orquídeas aquí.

Trucos

En los climas templados, se las puede sacar al exterior entre principios de mayo y el momento en que las temperaturas nocturnas empiezan a descender por debajo de 14-16°C, y, de hecho, es aconsejable hacerlo si la planta se niega a florecer. El lugar elegido debe estar protegido de la lluvia, los vientos fuertes y la luz solar directa.


Fuentes:


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