Associació d'Amics de les Orquídies de Burjassot
Asociación de Amigos de las Orquídeas de Burjassot

El cultivo de Stanhopea


Fuente: Stanhopea Culture Sheet. American Orchid Society. (http://www.aos.org/orchids/culture-sheets/stanhopea.aspx).

Traducido y editado por la Associació d'Amics de les Orquídies de Burjassot (AOB).


Stanhopea jenischiana. Foto tomada de: http://stanhopeaculture.blogspot.com/2012/10.

El género Stanhopea, y otros relacionados, está formado por plantas con hojas grandes y plegadas (como plisadas, a modo de un abanico a medio abrir), que producen flores con increíbles estructuras y complejos e intrincados mecanismos destinados a su polinización, que incluyen vías canalizadas para los insectos y cavidades que contienen soluciones acuosas.

Las inflorescencias de la mayoría de estas orquídeas surgen hacia abajo, por lo que estas plantas se suelen situar en cestas colgantes, o recipientes similares, puesto que si se cultivan en macetas es muy probable que nunca se les vean las flores. Éstas son a menudo fragantes y efímeras, pero cada planta puede producir muchas inflorescencias a lo largo del año.

Algunos géneros relacionados, como Paphinia, requieren condiciones de cultivo más cálidas y pueden producir inflorescencias que crecen hacia arriba.

Luz

La luz debe ser brillante, pero difusa, pues la luz solar directa puede quemar las hojas. Los niveles de luz adecuados son similares a los que precisan las cattleyas, esto es, unos 32.000 lux o un 70% de sombra.

Temperatura

Las temperaturas han de ser moderadas: 11-16°C por la noche y 20-24°C durante el día. Pueden soportar períodos cortos de temperaturas más altas, pero el movimiento del aire, la humedad y la sombra deben incrementarse.

Muchas especies florecen en verano y situarlas en el exterior por entonces puede ser beneficioso, pero se las tiene que habituar lentamente a la mayor intensidad luminosa para evitar quemaduras.

Riego

El agua en grandes cantidades es importante para producir pseudobulbos fuertes y prevenir las manchas foliares. Las stanhopeas y otras orquídeas relacionadas suelen ser muy sensibles a la acumulación de sales en el sustrato, por lo que nunca se debe dejar secar éste por completo, ni siquiera durante el invierno, cuando la planta ralentiza (o incluso detiene) su crecimiento.

Stanhopea oculata. Foto tomada de: http://www.orchideearmorique.com/orchidee/stanhopea.

 

Los malos hábitos de riego pueden propiciar la pérdida de raíces y, en algunas especies, eso perjudica seriamente a la planta y hace que su restablecimiento sea muy lento.

Puedes encontrar más información sobre el riego de las orquídeas aquí.

Abonado

Conviene fertilizar a intervalos regulares, normalmente cada 7-14 días, con una dosis diluida de abono.

Si el sustrato es a base de cortezas, se recomienda una formulación de alto contenido en nitrógeno, como 30-10-10, alternando con una formulación más equilibrada, tipo 20-20-20. En época de floración, generalmente en verano, se puede emplear una formulación como 10-30-20 para favorecer la cantidad y calidad de las flores.

Stanhopea saccata. Foto de Eric Hunt, tomada de: http://www.orchidspecies.com/stansaccata.htm.

Trasplante

El mejor momento para el trasplante suele ser inmediatamente después de la floración del verano, ya que la mayoría de estas orquídeas continúan desarrollándose durante todo el año. Sin embargo, algunas descansan en invierno, por lo que también pueden ser trasplantadas en la primavera.

En principio, cuantos más pseudobulbos tiene una planta, mejores son sus floraciones, por lo que normalmente se utilizan cestas de gran tamaño. Los sustratos que mejor funcionan son aquéllos que permiten una buena aireación, pero que, al mismo tiempo, mantienen bien la humedad, como las cortezas de pino de grado medio, a menudo mezcladas con musgo Sphagnum.

Las plantas más vigorosas pueden necesitar de trasplante aproximadamente cada tres años.

Puedes encontrar más información sobre el trasplante de las orquídeas aquí.


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Stanhopea.pdf (1.42MB)
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