Associació d'Amics de les Orquídies de Burjassot
Asociación de Amigos de las Orquídeas de Burjassot

El cultivo de Cymbidium


Fuente: Cymbidium Culture Sheet. American Orchid Society. (http://www.aos.org/orchids/culture-sheets/cymbidium.aspx).

Traducido y editado por la Associació d'Amics de les Orquídies de Burjassot (AOB).


Cymbidium x Double Eagle 'Isabella'. Foto tomada de: http://canadianorchidcongress.ca/culture/cymbidium.

Estas orquídeas son apreciadas por sus varas llenas de flores de larga duración, que se utilizan habitualmente en la confección de ramos y adornos florales.

Hay dos tipos principales de cymbidium: las estándar y las miniatura. Allí donde las noches de verano son cálidas (con temperaturas que no descienden de los 21°C), se recomienda el cultivo de las miniaturas, ya que suelen ser más tolerantes al calor y pueden florecer a temperaturas más elevadas.

Luz

La luz es un factor importante a controlar en el cultivo de las cymbidium, pues son plantas que proceden de zonas de Asia con mucha insolación, aunque de clima fresco, por lo que necesitan una alta intensidad de luz combinada con temperaturas relativamente bajas. Si éstas se mantienen demasiado elevadas en verano, especialmente por la noche, lo más probable es que estas orquídeas no florezcan.


Así pues, se debe dar a las cymbidium la máxima cantidad de luz que puedan tolerar, evitando quemar sus hojas. Esto se traduce normalmente en pleno sol, con sólo una ligera sombra (alrededor de un 20%) en las horas centrales del día. En climas frescos, la luz solar puede ser directa durante todo el día.

Si la intensidad de la luz es la adecuada, las hojas han de ser de un color verde entre intermedio y dorado, no verde oscuro.

Temperatura

De lo dicho se deduce que la temperatura es otro elemento crítico que conviene controlar para conseguir una buena floración.

Durante el verano, las cymbidium estándar se cultivan generalmente en el exterior en aquellos lugares en donde las temperaturas diurnas alcanzan los 24-29°C (o incluso más), pero las temperaturas nocturnas de finales de verano/principios de otoño (de agosto a octubre) no superan los 16°C, ya que esta reducción de la temperatura es la que induce la formación de las varas florales. En invierno, las temperaturas óptimas de crecimiento oscilan entre 7-13°C durante la noche y 18-24°C durante el día. Por otra parte, cuando se empiezan a desarrollar los botones florales, la temperatura debe mantenerse lo más constante posible y en torno a los 13-24°C.

Las cymbidium miniatura pueden soportar unos 3-6°C más que las estándar y aun así florecer.

La mayoría de las cymbidium toleran heladas leves, pero no es recomendable tenerlas al aire libre si se prevén temperaturas inferiores a los 4°C.

Cymbidium x Dolly 'Featherhill' 4n. Foto tomada de: http://tos.org.au/cymbidium-gallery.

En las zonas de clima templado, se pueden cultivar en el exterior durante todo el año, si bien siempre es preferible resguardarlas en un lugar soleado y fresco en el interior del hogar durante los meses de invierno.

Riego

Hay que proporcionar un suministro abundante de agua a las cymbidium, ya que muchas no son epifitas, sino más bien terrestres. Por lo general, producen todo su crecimiento vegetativo (nuevos pseudobulbos) durante la primavera y el verano, y es entonces cuando necesitan la mayor frecuencia de riego, hasta el punto de que su sustrato debe mantenerse constantemente húmedo.

Una vez los pseudobulbos se desarrollan por completo, a finales de verano, conviene ir reduciendo el aporte de agua, dejando que el sustrato llegue casi a sequedad entre riegos durante el invierno.

Puedes encontrar más información sobre el riego de las orquídeas aquí.

Humedad

En las regiones templadas, las plantas cultivadas en el exterior suelen tener suficiente humedad ambiental incluso en verano, excepto si el clima es muy seco. En este último caso, se hace imprescindible su cultivo en interior o en invernadero y el uso de humidificadores.

Durante el invierno, es conveniente que la humedad relativa ronde el 40-60%, sobre todo si las plantas están desarrollando botones florales. Además, una buena circulación del aire evita el crecimiento de hongos (Botrytis) que pueden manchar las flores.

Abonado

Una buena floración requiere de una correcta fertilización. Durante la temporada de crecimiento (primavera hasta finales del verano), conviene emplear un abono con alto contenido de nitrógeno (como 30-10-10). Luego, hay que cambiar a un fertilizante que estimule la floración, esto es, con mayor contenido de fósforo y potasio (por ejemplo, 10-30-20).

En invierno, basta con abonar una vez al mes. El resto del año, cada una o dos semanas.

Trasplante

Los trasplantes se realizan generalmente en primavera, después de la floración, normalmente cada dos años o cuando el sustrato empieza a descomponerse.

Tras sacar la planta de la maceta, se limpian las raíces de sustrato viejo y se divide la orquídea si se desea.

Como sustrato, hay que escoger una mezcla que retenga bien el agua. Cortezas de granulometría media con turba y perlita es una elección común.

Cymbidium lowianum. Foto tomada de: http://www.orchidspecies.com/cymlowianum.htm.

La nueva maceta debe ser lo suficientemente grande como para permitir que la planta desarrolle nuevos pseudobulbos durante al menos dos o tres años sin que quede atestada, y los pseudobulbos más jóvenes deben situarse lo más lejos posible de su borde.

Tras extender las raíces sobre un buen puñado de sustrato, se rellena con éste el recipiente, procurando llenar los espacios entre las raíces y apretando firmemente.

Los pseudobulbos más viejos, que carecen ya de hojas, pueden separarse y mantenerse a la sombra en un ambiente cálido. Si conservan aún yemas activas, pueden así generar nuevos brotes. Una vez éstos empiecen a desarrollar raíces, pueden plantarse tal como se ha descrito. Con el tiempo, darán lugar a una planta adulta.

Puedes encontrar más información sobre el trasplante de las orquídeas aquí.


Descárgate la ficha en pdf:

Cymbidium.pdf (2.36MB)
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